Ya hemos hablado en muchas ocasiones del valor sentimental e histórico que tienen estas muñecas coleccion. Coleccionar muñecas nos retrotrae a nuestra infancia, nos hace volver a disfrutar de las pequeñas cosas, nos hace partícipes de la historia de las empresas fabricantes y testigos de cómo han evolucionado los juguetes y la estética en las últimas décadas. Pero en esta entrada de nuestro blog no queremos centrarnos en ninguno de estos temas; de hecho lo que queremos es traer un par de nuevas perspectivas a la palestra.

muñecas coleccion

En primer lugar queremos hablar de las bondades de la muñeca de colección a modo de regalo. Las muñecas coleccion son obras de arte per sé. Los modelos más antiguos, de trapo y con sus rasgos burdos pero cándidos, suponen un regalo estiloso y un adorno perfecto para dar un toque desenfadado a una estancia. Son capaces de brindar una atmósfera positiva e inundar la habitación con notas infantiles. Un bonito detalle para una futura madre. Un bonito detalle para alguien que acaba de mudarse a una nueva casa. Un bonito detalle también para invitar a alguien a que se aventure en el apasionante y entrañable mundo del coleccionismo de muñecas.

No hay que pensar que las muñecas decimonónicas y de principios del pasado siglo son las únicas adecuadas para estos menesteres. ¡No! Las populares Barbie e incluso las contemporáneas Bratz pueden dar un toque pop a una vivienda en la que impere el look moderno.

Por otro lado queríamos sacar a colación también los beneficios de que nuestros hijos jueguen con modelos de muñecas coleccion más antiguos. Retomando a Barbie como ejemplo, recientemente la empresa responsable de su producción ha emitido un comunicado haciendo constar que en breve la figura irreal de la muñeca pasaría a presentarse en cuatro formatos: el actual, la menuda, la espigada y otra con perfil voluptuoso. En los últimos años hemos sido testigos de cómo muñecas, junto a animes, dibujos animados y otros productos de ocio destinados a los más pequeños, exponían a niños y niñas a unas proporciones inalcanzables para cualquier persona sana. Es nuestra opinión que muñecas no tan realistas pueden ayudar a los pequeños a entender que esta figuras no sirven como meta ni como modelo a seguir.

Las muñecas siempre han servido para fomentar valores muy importantes en la sociedad y aunque puntualmente haya descarríos en algún aspecto, tanto las muñecas coleccion como las genéricas que se pueden encontrar en cualquier tienda fomentan valores muy importantes. La amistad, la familia y la igualdad entre hombre y mujer son algunos de los que nos vienen a la cabeza. ¿Y tú? ¿Cómo crees que aportan las muñecas a la educación de nuestros hijos?

Un Saludo, Juan Antonio Vidal Rojas, gerente de Vidal Rojas Muñecas de Coleccion.